Revista - Avior Air

Editorial - Año 5 - Nro. 56

Año: 5 - Número: 56 - Ver versión completa
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Estamos a punto de cerrar este año 2019 y, como siempre, es momento de hacer balances, de establecer objetivos y, sobre todo, de definir aquellos compromisos que servirán de brújula para desempeñarnos en el 2020, que nos proyecta ya a la tercera década del siglo XXI.

Este año celebramos nuestro aniversario 25, un período en el que nos hemos demostrado a nosotros mismos y a nuestro equipo, a nuestros aliados y a nuestros clientes, que el sueño de hacer más cortas las distancias dentro de nuestra geografía y en el resto de nuestro continente, era perfectamente posible.

Nos emociona que ha sido un año en el que hemos cubierto rutas con destinos que solo pueden definirse como sabrosos, ciudades maravillosas como nuestra recién estrenada ruta: Punta Cana. Un destino que nos enorgullece tanto por sus bondades turísticas, como por ser un puente de conexión de nuestros pasajeros con el mundo entero.

Hablar de Punta Cana es presentar un verdadero milagro turístico, un destino del que se pueden aprender muchas lecciones, porque su auge como una de las estrellas del Caribe ha sido, simplemente, asombroso. El empeño de un pueblo y empresarios dominicanos, junto con el concurso de inversionistas extranjeros, han sido cruciales para crear verdaderas experiencias vacacionales.

Muestra de ello es el Aeropuerto Internacional de Punta Cana, uno de los más importantes del Caribe en cuanto a tráfico internacional; alrededor de cuatro millones de turistas ingresaron en el 2018. De hecho, este moderno aeropuerto opera el mayor número de vuelos y pasajeros con destino a Estados Unidos desde el Caribe, además de llegar a gran cantidad de ciudades en el resto de América y Europa. Esto se debe en gran parte a la política de cielos abiertos de República Dominicana y, por supuesto, a la visión de negocios de la familia Rainieri, con el señor Frank Rainieri a la cabeza como presidente y CEO del Grupo Puntacana, un visionario que creyó en el potencial de esta zona cuando no había nada, y se dio a la tarea de crearlo todo de cero: desde el nombre Punta Cana que han transformado en una marca país, empresas de energía, seguridad, el aeropuerto, bienes raíces, hoteles, campos de golf, colegios, hospitales, acueductos, una ciudad dentro de la ciudad... Sin duda, es el más vivo ejemplo de cómo el sector privado puede ser el principal motor de una región.

Punta Cana es la tierra del merengue, la bachata y las mamajuanas. Es el lugar de playas de aguas cristalinas, restaurantes y discotecas que brindan experiencias de entretenimiento de clase mundial. Aquí podemos encontrar hospedajes que van desde exclusivas villas a inmensos resorts en el que se pueden practicar desde los tradicionales deportes acuáticos al golf, con campos que permiten ir de hoyo en hoyo con un paisaje inolvidable de telón de fondo. Pero la gran lección que nos fascina de Punta Cana es la de la vocación de servicio de la gente. Sea en la calle o en los hoteles, el dominicano tiene una profunda conciencia de que cada uno de ellos es un eslabón en la cadena de atención al cliente y que de ellos depende que el viajero no solo vuelva, sino que recomiende el destino a sus amigos al volver a casa.

No podemos decir que “ha sido” un placer que viajen con nosotros porque la nuestra, la de ustedes con nosotros, es una historia en construcción, así que está siendo un placer que nos sigan acompañando y esperamos este 2020 poder seguir acompañándolos en cada uno de sus viajes.

¿El equipaje que no podemos olvidar para el año que comienza? ¡El optimismo! Por lo demás, si contamos con salud y entusiasmo para seguir nuestros objetivos vamos a seguir avanzando. ¡Brindemos por eso!

Juan Bracamonte

Director
Grupo Avior